Y entonces sentí cómo su sombra imaginaria me seguía. Fue una situación hasta cierto punto placentera, por otra parte aterradora, y por otra parte decepcionante.
Dibujé en mi cabeza la imagen de ella siguiendo mis pasos y admirando las largas distancias que recorro para hacerme más fuerte; filmé en mi cabeza la escena de ella caminando detrás mío y llamándome todo el camino nunca antes habiéndonos dirigido la palabra, y yo, sin escuchar nada, seguía mi trayecto sumido en las líneas que salían por estos audífonos que aislan mi mente del mundo exterior; sentí sus agotados pasos corriendo dentro de su capacidad detrás de mi silueta para alcanzar a aquel que erróneamente idealizó sin siquiera saber si existe o no. ¿Conmovedor? ¿O patético?
Sentí ciertos nervios al saber que realmente venía detrás mío, antiguas voces dicen que es de las que son como hermosas cadenas espinadas. Qué desperdicio de cara, qué pena... Si por dentro fueras igual de como eres por fuera... Qué pena.
Al final de todo, me sentí muy decepcionado. Todo el camino soñé con algo que nunca pasó. Llegué a casa y repasé toda la película. Hah, qué bobo... La realidad debería ser distinta.
Dibujé en mi cabeza la imagen de ella siguiendo mis pasos y admirando las largas distancias que recorro para hacerme más fuerte; filmé en mi cabeza la escena de ella caminando detrás mío y llamándome todo el camino nunca antes habiéndonos dirigido la palabra, y yo, sin escuchar nada, seguía mi trayecto sumido en las líneas que salían por estos audífonos que aislan mi mente del mundo exterior; sentí sus agotados pasos corriendo dentro de su capacidad detrás de mi silueta para alcanzar a aquel que erróneamente idealizó sin siquiera saber si existe o no. ¿Conmovedor? ¿O patético?
Sentí ciertos nervios al saber que realmente venía detrás mío, antiguas voces dicen que es de las que son como hermosas cadenas espinadas. Qué desperdicio de cara, qué pena... Si por dentro fueras igual de como eres por fuera... Qué pena.
Al final de todo, me sentí muy decepcionado. Todo el camino soñé con algo que nunca pasó. Llegué a casa y repasé toda la película. Hah, qué bobo... La realidad debería ser distinta.