Yo no me aburro, difícilmente lo hago.
Bueno, solía no hacerlo…hasta que te conocí.
Heheh, no me malinterpretes, no es que tú me aburras, para nada; todo lo contrario, tal vez no conocía lo que realmente era estar aburrido hasta que la interacción entre nosotros se volvió tan natural, tan bonita y tan frecuente, que me afectaban los momentos en los que no sentía tu compañía.
Siempre me dije que mi misión y mi anhelo para la persona con quien me una es buscar su felicidad más que buscar la mía propia, pero no puedo negar que me alegro en gran manera y me contento demasiado cada vez que nos vemos, cada vez que hablamos, incluso cada vez que no hablamos y estamos en esas largas llamadas telefónicas donde solo nos acompañamos…
Cuando no te veo, cuando no te escucho, cuando no te siento ahí, todo es aburrido… Las horas pierden sentido, no tienen razón de ser y solo quiero dormir, quiero que acabe ese día y esperar al siguiente para poder volver a iniciar uno nuevo. Me aburro. Desespero…
No hay color. Mi vida es un constante gris con diferentes pinceladas de colores por aquí y por allá de cuándo en cuándo; no es que me moleste este gris, me agrada, pero contigo ahora…contigo no son pinceladas, TODO el panorama cobra color. De marco a marco, todo el lienzo deja de ser blanco y negro y adopta tus hermosos colores. Sean tus amarillos, sean tus rojos, sean tus morados, sean tus verdes o sean tus azules, cualquier color tuyo es mejor y muchísimo más bello que este perenne gris. Y eso me agrada más. Mucho más.
¿Es malo que me aburra cuando no estamos juntos? No quiero sonar egoísta, pero…quiero que estés ahí todo el tiempo.
Claro, claro, es evidente que no se puede, cada quién con su vida, hay cosas que hacer, tú las tuyas, yo las mías; pero cómo desearía que el mundo se detuviese, que no hubiera nada que hacer y que solo tuviéramos el tiempo entero para nosotros dos solos…
Es mucho pedir, lo sé; un capricho infantil un tanto ambicioso, lo admito. Pero así es como te quiero. Es así como te anhelo. Me has puesto el mundo de cabeza y has afectado enormemente mi vida, todo en mí es diferente, todo en mí es nuevo, todo en mí. Todo en ti. Todo.
Debo trabajar en esto, también lo sé, aún no es el momento que nuestros tiempos sean entera y totalmente para nosotros dos solos, pero debo rugir, quiero hablar, necesito volcar todo este sentir que me sobrecoge. Hay una guerra llevándose a cabo dentro de mí y necesito darle libertad, hay muchas palabras que conmueven mi alma y que necesitan volar, muchos actos que convulsionan mi pecho y que necesitan estallar hacia el exterior, un volcán de sentimientos y emociones que ruge por erupcionar.
Dios escuche mi solicitud, que me ayude a controlar este poderoso ímpetu que me está matando y le ruego también me perdone y me entienda por ser tan impaciente, que me enseñe a ser paciente…en lo que por primera vez en la vida no puedo serlo.
Debemos esperar. Debo esperar.
Te quiero…
Te quiero tanto…
Pero aún no es tiempo…
Ay…
…
Yo no me aburría, difícilmente lo hacía. Pero sin ti, no hay color y me pesan los días.
Ay…
…
Yo no me aburría, difícilmente lo hacía. Pero sin ti, no hay color y me pesan los días.